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Estábamos mi esposo y yo acostados en la sala viendo la televisión como cada sábado, ropa cómoda, yo aún en pijama ocn un short de tela delgada cortó que dejaba ver un poco mis pompas y una blusa ligera de tirantes azul pastel que no cubría más de lo que se necesitaba.
Tocaron a la puerta y mi esposo salió, escuché que estaba hablando con alguien y antes de que pudiera ver quién era ya estaban entrando a la casa, un joven alto, Delgado y atlético, cabello desaliñado, pero aún así tenía un rostro atractivo.
–Amor es el carpintero, viene a ver lo de las puertas que vamos a cambiar.
Yo me quedé , Paralizada pues traia muy poca ropa y el estaba parado frente a mi, me levanté para saludar tratando de disimular mi nerviosismo por la mirada que el dio a mis pechos que dejaban ver mis pezones por entre la tela de la blusa.
Mi esposo a un costado de el sonreía con una mirada pícara, era algo que el había planeado, siempre me repite que le agrada como otros me desean y me ven.
–ven amor vamos.
Me levanté del sillón y solo podía ver como aquel joven me observaba, mis piernas siempre han sido grandes y el short las hacia lucir al máximo.
Me dio el pase y supe que deseaba que a aquel hombre me viera las nalgas pues lo hizo subir atrás de mi.
–mira es aquí.
Lo llevo al baño que acabábamos de remodelar y no tenía puerta
–esta es la puerta que deseamos poner .
Mi esposo de puso de mi lado derecho y me dejo en medio de los dos.
De repente note mis calzones colgados en el toallero pero ya no podía hacer nada y es que tengo la costumbre de lavarlos al terminar de bañarme y secarlos ahí.
El muchacho solo veía pero no mostraba ninguna mueca , yo tenía mis pezones muy notorios debido a la adrenalina.
Tomo medidas de todo.
Bajamos a la sala de la misma manera, yo adelante de el y mi marido se quedó arriba como que haría algo.
Me quedé platicando de los modelos de puerta con el carpintero. Me senté en la sala y mis piernas se notaban totalmente el se quedo d pie frente a mi y en mi mente solo me imaginé a el con su miembro desnudo cerca de mi boca.
Bajo mi marido. Acordamos el precio y el día que vendría. Mi marido me dijo que le diera mi cel pues yo era quien estaba mayor tiempo en casa y cuando viniera pudiera comunicarse conmigo, además que yo siempre e sido quien elige los diseños de la casa.
—Miguel Ángel y el numero es ****** lo guardé y el guardo el mío
Laura elena *******
Y así fue como comenzó esta aventura que les ire contando..😊