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Llego el día yo estaba nerviosa mi marido ha había visto los MSN .
–en serio te lo vas a coger
–queires?
— tu quieres?
— la verdad si.
–pues hazlo, y si viene con su ayudante.
–asi si no se.
–bueno.
Me puse una ombligera blanca de tirantes Y un short de mezclilla.
Estaba en la cocina cuando tocaron el timbre.
Salí a abrir y el me vio con unos ojos miu diferentes , tenían mucho deseo.
Me saludo .
–ya estoy aquí.
Entro a la casa. Subió a terminar el trabajo y le comenté que estaría en la cocina.
Después de un rato de escucharlo trabajar oi pasos en las escaleras y después lo vi entrando a la cocina
— listo
–ya tan rápido .
–si, solo era un detalle pero ya quedo
Ok. Ahorita voy a revisar
De repente se acercó a mi.
–tenemos algo pendiente
–me abrazo y empezamos a besarnos. Sus manos entraron de inmediato por debajo de mi blusa y dejo salir mis pechos, los empezó a lamer y apretar mis pezones entre sus dedos.
Me volvió a besar y metió sus manos e mis short agarro mis nalgas y bajo mi short, jalo mis calzones hacia arriba y me los metió entre las nalgas haciendo que esos cacheteros se hicieran tanga.
Empezó amasajear mi glúteos apretarlos y abrirlos.
No dejaba de pasar sus manos por todo mi cuerpo.
Me volteo me recargue en la barra, subió mi blusa hasta mis hombres y empezó a masajear mis pechos los apretaba mientras su otra mano se metía entre mis piernas y acariciaba mi vagina, yo solo me retorcía.
Bajo mis calzones y metió si mano por entre mis glúteos acariciando mi ano con su antebrazo y su mano completa acariciando mi vagina.
.– que Rica panochota.
-fue lo que escuché y empezó a tallarme , metió sus dedos y empezó a masturbarme yo no podía dejar de gemir.
Se bajó el pantalón.
–te toca
Y me bajo para que se la chupara, aquel miembro era delicioso, grande y con las venas marcadas, su abdomen delgado y marcado me fascinaba,
El agarraba mi cabeza y penetraba mi boca con fuerza una y otra vez me levanto, me volteo me recargue ne la barra y empezó a cogerme,
–asi es como te quería perrita
Me sorprendieron sus palabras pero me gustaron.
— así ?
– si. Apoco no querías esta verga
El.se sentía orgulloso de su tamaño y no era para menos en verdad era enorme y delicioso.
Me penetraba con fuerza, yo me ponía dura paracque no me empujara y levantaba más mis nalgas ers una delicia.
–te embarazo?
–ya no puedo
–entonces te lleno de leche.
–si.
Y empezó a darme más fuerte hasta que sentí como me llenaba toda, se salió y mis piernas escurrian, el besaba mis pechos y después a mi. Me hizo chuparselo una vez más y después el se vistió, le pagué y se fue sin antes decirme que volvería a venir…