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Pasion Prohibida Capitulo 69

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Pasion Prohibida Capitulo 69

Valeria se arregló frente al espejo de su departamento en Polanco el aroma a jazmín de su perfume flotaba en el aire mientras se ponía ese vestido rojo ceñido que marcaba cada curva de su cuerpo maduro y deseable. Tenía treinta y cinco años una mujer exitosa ejecutiva en una firma de publicidad pero esa noche en la fiesta de fin de año de la empresa sentía un cosquilleo en el estómago que no era solo por las copas de champagne. Hacía años que no veía a Diego su antigua aventura el tipo que le había hecho descubrir el fuego real del deseo prohibido.

La sala del hotel estaba iluminada con luces tenues música de mariachi moderno retumbaba suave y el olor a tacos gourmet y tequilas premium impregnaba el ambiente. Valeria tomó una copa su pulso acelerado cuando lo vio entrar alto moreno con esa sonrisa pícara que siempre la desarmaba. Él era el nuevo socio de la firma casado con una chava de alta sociedad pero sus ojos se clavaron en ella como si el tiempo no hubiera pasado. Neta wey pensó ¿por qué carajos me mira así? Mi prometido está en casa y él tiene su vida pero este pinche calor entre las piernas no miente.

Diego se acercó con dos tequilas en la mano ¡Órale Valeria qué buena onda verte tan chula como siempre! dijo su voz grave enviando vibras directas a su entrepierna. Ella sonrió fingiendo naturalidad pero su piel erizaba con el roce accidental de su brazo. Hablaron de trabajo de la crisis del año pero el aire cargado de tensión sexual era palpable. Cada risa cada mirada prolongada avivaba la chispa de su pasion prohibida aquella que habían enterrado pero que ahora resucitaba como un volcán.

La fiesta avanzaba cuerpos bailando sudor y risas Valeria sintió su mano en la cintura guiándola a la pista. Esto es peligroso pero qué rico se siente su calor pensó mientras sus caderas se movían al ritmo de una cumbia remixada. El olor a su loción masculina mezclado con el sudor fresco la mareaba. Diego la pegó más susurrando al oído Te extrañé güey no sabes cuánto. Ella no respondió solo dejó que su aliento caliente le erizara la nuca.

De pronto él la jaló hacia un pasillo discreto lejos del bullicio las luces rojas de emergencia pintaban sus rostros. Valeria esto es nuestra Pasion Prohibida Capitulo 69 murmuró con esa voz ronca que la volvía loca. Ella rio bajito ¿Capitulo sesenta y nueve? Eres un pendejo romántico pero su cuerpo ya traicionaba sus palabras sus pezones duros contra la tela del vestido.

Entraron a una suite vacía que alguien había dejado entreabierta el olor a sábanas limpias y aire acondicionado los recibió. Diego cerró la puerta con llave y la acorraló contra la pared sus labios capturando los de ella en un beso hambriento. Sabían a tequila y a deseo acumulado lenguas danzando furiosas manos explorando. Valeria gimió cuando él deslizó el vestido por sus hombros exponiendo sus senos firmes Su boca aquí me va a matar de placer pensó mientras él lamía succionaba mordisqueaba sus pezones con maestría haciendo que su coño palpitara de anticipación.

Ella lo empujó hacia la cama desabrochando su camisa con urgencia sintiendo los músculos duros de su pecho bajo las yemas de sus dedos calientes y salados al besarlos. Quítate todo cabrón quiero sentirte entero exigió con voz jadeante. Diego obedeció su verga ya dura saltando libre gruesa venosa lista para ella. Valeria se arrodilló el suelo alfombrado suave bajo sus rodillas tomó su miembro en la mano oliendo ese aroma almizclado de macho excitado lo lamió desde la base hasta la punta saboreando la gota salada de precum Qué rico sabe este wey siempre fue el mejor.

Él la levantó cargándola como pluma la tiró en la cama el colchón hundiéndose bajo su peso. Le quitó el vestido y las tangas de encaje negro separó sus muslos admirando su coño depilado húmedo reluciente. Eres una diosa Valeria gruñó antes de hundir la cara entre sus piernas. Su lengua experta lamía chupaba el clítoris hinchado introduciéndose en sus labios vaginales el sonido de succión húmeda llenaba la habitación mezclado con los gemidos ahogados de ella. Valeria arqueó la espalda oliendo su propio aroma de excitación agarrando las sábanas ¡Ay Dios no pares esto es el paraíso prohibido!.

La tensión crecía como una tormenta él subió besando su vientre ombligo senos cuello mientras ella lo montaba frotando su verga contra su entrada resbaladiza. Entra ya Diego fóllame duro suplicó clavando uñas en su espalda. Él empujó lento primero sintiendo cada centímetro estirándola llenándola el calor abrasador de su coño envolviéndolo. Ambos jadearon el ritmo empezó pausado piel contra piel sudor perlando sus cuerpos el slap slap de caderas chocando acelerando.

Valeria lo volteó cabalgándolo ahora ella al mando rebotando sus tetas saltando él agarrándolas pellizcando pezones. ¡Sí así cabrón dame más! gritaba perdida en el placer su clítoris rozando su pubis ondas de éxtasis construyéndose. Diego la volteó a cuatro patas embistiéndola desde atrás profundo animal el sonido obsceno de carne contra carne sus bolas golpeando su culo. El olor a sexo puro impregnaba el aire ella sentía su orgasmo acercándose como un tren desbocado Es esto la pasion prohibida que tanto anhelaba Capítulo 69 puro fuego.

Él aceleró gruñendo Me vengo güey contigo y ella explotó primero coño contrayéndose ordeñando su verga chorros de placer mojando las sábanas. Diego se hundió una última vez eyaculando dentro caliente espeso llenándola hasta el borde ambos colapsando temblando en un charco de sudor y fluidos.

En el afterglow yacían enredados respiraciones calmándose el corazón latiendo aún fuerte. Valeria acarició su cabello oliendo el mix de sus esencias Esto fue increíble pero prohibido neta murmuró. Él besó su frente Capitulo 69 cerrado pero quién sabe si habrá más Pasion Prohibida respondió pícaro. Ella sonrió sabiendo que el deseo no se apaga fácil esa noche había reavivado llamas que ardían desde hace años dejándola empoderada satisfecha con un secreto ardiente en el alma.

Se vistieron despacio robándose besos últimos toques el eco de la fiesta lejano. Al salir al pasillo se despidieron con una mirada cargada de promesas Valeria regresó a la sala fingiendo normalidad pero su cuerpo zumbaba de placer residual sabiendo que su pasion prohibida capitulo 69 era el mejor capítulo de su vida erótica hasta ahora.

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