La Pasión Novela Canción
El antro en la Condesa palpitaba con luces neón y un bajo que te hacía vibrar hasta los huesos. Tú estabas ahí con tus cuates, riéndote de un chiste pendejo, cuando de repente sonó esa canción. La Pasión Novela Canción la llamaban, el tema principal de la telenovela que había marcado a toda tu generación. Esa melodía lenta y ardiente, con letras que hablaban de amores prohibidos y cuerpos que se buscan en la noche. El aire se cargó de inmediato, como si todos recordaran escenas calientes de la tele.
Órale pensaste
neta esta rola siempre me pone cachondamientras el ritmo te envolvía. Tu piel se erizó bajo el vestido negro ajustado que marcaba tus curvas. El olor a tequila y perfume caro flotaba alrededor, mezclado con el humo dulce de los cigarros electrónicos. Entonces lo viste. Alto moreno con ojos que brillaban como carbones, bailando solo cerca de la pista. Su camisa blanca abierta dejaba ver un pecho tatuado, y movía las caderas al compás de la canción como si la hubiera vivido.
Él te miró. Tú sentiste un cosquilleo en el estómago, como mariposas locas. Caminaste hacia él sin pensarlo dos veces, el piso pegajoso bajo tus tacones. —¿Te gusta la Pasión Novela Canción? le gritaste por encima de la música. Él sonrió, mostrando dientes perfectos. —Es mi favorita wey me trae recuerdos calientes contestó con voz grave que te recorrió la espina.
Se llamaban Marco y tú eras Ana pero en ese momento no importaba. Bailaron pegados sudor mezclándose en la penumbra. Sus manos en tu cintura firme pero no agresivas te hicieron jadear bajito. El calor de su aliento en tu cuello olía a mentas y deseo puro.
Este pendejo sabe lo que hacepensaste mientras tu cuerpo se apretaba contra el suyo sintiendo la dureza creciente en sus jeans. La canción terminó pero la tensión no. —Vamos a otro lado murmuró él y tú asentiste con la cabeza ardiendo.
Salieron al aire fresco de la noche condesa llena de risas lejanas y cláxones. Tomaron un taxi su muslo presionado contra el tuyo el roce eléctrico. En el hotel boutique que él conocía las luces tenues pintaban todo de rojo pasión. Apenas cerraron la puerta sus bocas se encontraron hambrientas. Sus labios carnosos sabían a sal y ron el beso profundo con lenguas que danzaban como en la novela.
Tú lo empujaste contra la pared tus uñas arañando su pecho desnudo. Olía a jabón y hombre puro ese aroma que te humedece las bragas. —Quítate todo le ordenaste juguetona y él obedeció riendo bajito. Su verga saltó libre gruesa venosa palpitando por ti. La tocaste suave primero sintiendo el calor el pulso acelerado bajo tu palma. Él gimió ronco mamacita me vas a matar.
Lo guiaste a la cama king size sábanas de algodón egipcio suaves como seda. Te quitaste el vestido lento provocándolo sus ojos devorándote. Tus tetas firmes pezones duros como piedras bajo su mirada. Bajaste las bragas revelando tu panocha mojada depilada solo con un triánguilo sexy. Él se arrodilló inhalando tu aroma almizclado a excitación pura.
Neta nunca me habían mirado así como si fuera su mundopensaste mientras su lengua te lamía despacio el clítoris hinchado.
El placer te recorrió como rayo jadeos escapando de tu garganta. Sus dedos entraron en ti curvándose justo ahí el punto G que te hace ver estrellas. Chupaba sorbía gemías vibrando contra tu piel sensible. Tus caderas se movían solas follándole la boca empapándolo todo. El sonido húmedo obsceno mezclado con tu ¡ay cabrón! llenaba la habitación. Olías tu propio jugo dulce salado en el aire caliente.
Pero querías más. Lo jalaste arriba montándolo como amazona. Su verga te abrió despacio centímetro a centímetro estirándote delicioso. ¡Qué chingona se siente! gritaste sintiendo cada vena rozando tus paredes. Rebotabas fuerte tetas saltando sudor perlando tu piel. Él te agarraba el culo masajeando amasando qué culazo tienes reina gruñía con voz rota.
Cambiaron posiciones él encima ahora misionero intenso. Sus embestidas profundas te clavaban al colchón piel contra piel chapoteo de cuerpos unidos. Besos mordidas en el cuello moretones que mañana recordarías con sonrisa. Tus piernas alrededor de su cintura uñas en su espalda dejando marcas rojas. El olor a sexo crudo sudor y fluidos te volvía loca.
Esto es mejor que cualquier novela canciónpensaste mientras el orgasmo se acercaba como ola gigante.
Él aceleró follándote duro el colchón crujiendo bajo el ritmo animal. —Vente conmigo jadeó y tú explotaste. Tu concha se contrajo ordeñando su verga chorros calientes mojando sábanas. Gritos ahogados placer cegador estrellas detrás de tus párpados. Él se vino segundos después semen espeso llenándote caliente palpitante. Colapsaron juntos pechos agitados corazones latiendo al unísono.
El afterglow fue dulce. Yacían enredados su cabeza en tu pecho escuchando tu corazón calmarse. El aire olía a sexo satisfecho y paz. Él trazaba círculos perezosos en tu vientre eres increíble murmuró. Tú sonreíste besando su frente.
La Pasión Novela Canción nunca fue tan realpensaste recordando la rola que los unió.
Se ducharon juntos agua caliente lavando el sudor risas y besos suaves. Salieron del hotel al amanecer calles despertando con olor a pan recién horneado. Se despidieron con promesa de más llámame wey dijo él y tú supiste que sí. Caminaste a casa piernas flojas pero alma llena esa pasión novela canción grabada en tu piel para siempre.