Relatos Prohibidos
Inicio Infidelidad Pasión Cap 14 Fuego en la Carne Pasión Cap 14 Fuego en la Carne

Pasión Cap 14 Fuego en la Carne

6089 palabras

Pasión Cap 14 Fuego en la Carne

La luz del atardecer se colaba por las cortinas de mi departamento en la Condesa, tiñendo todo de un naranja cálido que me hacía sentir como si el mundo entero ardiera solo para mí. Hacía calor, ese bochorno pegajoso de julio en la Ciudad de México que te hace sudar hasta el alma. Me recargué en el sillón de cuero, con las piernas cruzadas, sintiendo cómo mi falda corta se subía un poquito, rozando mis muslos suaves. Olía a jazmín del jardín de abajo, mezclado con el aroma de mi perfume, vainilla y algo más salvaje, como si mi cuerpo ya supiera lo que venía.

¿Dónde se metió este pendejo? pensé, mordiéndome el labio mientras revisaba mi celular. Luis tardaba, pero cada minuto que pasaba avivaba esa comezón en mi vientre, esa pasión que nos consumía desde que nos conocimos en esa fiesta en Polanco. Recordé Pasión Cap 14, ese capítulo ardiente de la novela erótica que devoré anoche. Hablaba de una pareja que se devoraba mutuamente bajo la luna, con toques que quemaban la piel. Neta, me dejó mojadita solo de leerlo.

Esta noche, mi rey, vamos a vivir nuestro propio Pasión Cap 14, te lo juro por mi madre.

El sonido de la llave en la cerradura me erizó la piel. Ahí estaba él, mi Luis, con su camisa blanca pegada al pecho por el sudor, el pelo revuelto y esa sonrisa chueca que me derretía. Olía a colonia fuerte, a hombre trabajado todo el día en su oficina de la Reforma. "Hola, mi vida", murmuró con esa voz grave que vibraba en mis huesos. Se acercó, y antes de que dijera nada, lo jalé de la corbata, pegando mis labios a los suyos. Sabían a menta y a deseo reprimido, un beso hondo que me dejó jadeando.

"Órale, nena, ¿qué traes?" rio bajito, sus manos grandes ya en mi cintura, apretando la carne suave bajo la blusa. Lo empujé al sillón, sentándome a horcajadas sobre él. Sentí su dureza crecer contra mí, dura como piedra, y un gemido se me escapó. "Te extrañé todo el día, carnal. Pensé en ti, en nosotros, como en ese libro... Pasión Cap 14. ¿Te acuerdas? Donde se tocan hasta que no aguantan."

Sus ojos se oscurecieron, brillantes de lujuria. "Neta, mi amor, tú y tus lecturas calientes me van a matar." Me quitó la blusa despacio, besando cada centímetro de piel que dejaba al descubierto. Sus labios eran fuego en mis pechos, chupando un pezón con esa lengua juguetona que me hacía arquear la espalda. El aire se llenó del sonido de nuestras respiraciones agitadas, de mi piel rozando su barba incipiente, áspera y deliciosa. Olía a su sudor limpio, a feromonas que me volvían loca.

Me levanté solo para quitarme la falda, quedando en tanga negra que ya estaba empapada. Él se desabrochó el pantalón, liberando su verga gruesa, venosa, palpitante. La miré con hambre, lamiéndome los labios. "Ven, güey, déjame saborearte." Me arrodillé entre sus piernas, el piso fresco contra mis rodillas, y lo tomé en mi boca. Sabía a sal y a él, ese sabor único que me hacía gemir mientras lo chupaba profundo, sintiendo cómo latía en mi garganta. Sus manos en mi pelo, guiándome suave, "Así, mi reina, qué rico".

Pero no quería que terminara tan rápido. Esta era nuestra pasión, lenta al principio, como el capítulo que tanto me gustaba. Lo jalé arriba, caminando de espaldas hacia la recámara, besándonos por el pasillo. La cama king size nos esperaba, sábanas de algodón egipcio frías contra el calor de nuestros cuerpos. Caímos juntos, riendo como chavos traviesos. Sus dedos bajaron por mi espalda, colándose en mi tanga, rozando mi concha húmeda. Dios, qué chido se siente, pensé, mientras me abría de piernas, exponiéndome a su mirada hambrienta.

"Estás empapada, preciosa", gruñó, metiendo un dedo, luego dos, curvándolos justo ahí, en ese punto que me hace ver estrellas. El sonido era obsceno, chapoteante, mezclado con mis jadeos. "Más, Luis, no mames, más fuerte." Lamía mi cuello, mordisqueando suave, mientras su pulgar jugaba con mi clítoris hinchado. El olor a sexo llenaba la habitación, almizclado y dulce, como miel caliente. Mi cuerpo temblaba, el orgasmo construyéndose como una ola en el Pacífico.

Esto es lo que necesitaba, este fuego que solo él enciende en mí. No hay nadie más, solo nosotros, perdidos en esta locura.

Lo volteé, poniéndome encima, porque esta noche yo mandaba. Su verga se deslizó dentro de mí fácil, llenándome hasta el fondo. ¡Qué madre, qué grande y perfecto! Empecé a moverme despacio, sintiendo cada vena rozar mis paredes, el roce delicioso que me erizaba toda. Él gemía bajito, manos en mis caderas, "Cabrona, me vas a volver loco". Aceleré, rebotando fuerte, pechos saltando, sudor goteando entre nosotros. El slapping de piel contra piel, nuestros alaridos, todo era sinfonía erótica.

Cambié de posición, él encima ahora, embistiéndome profundo, mis piernas enredadas en su cintura. Cada thrust era un terremoto, tocando mi alma. "Te amo, Ana, te amo tanto", jadeaba contra mi oído, su aliento caliente. Yo clavaba uñas en su espalda, marcándolo mío. El clímax llegó como avalancha: mi concha se contrajo alrededor de él, ordeñándolo, olas de placer que me cegaron, gritando su nombre. Él se vino segundos después, caliente dentro de mí, gruñendo como animal, colapsando sobre mi pecho palpitante.

Nos quedamos así, enredados, respiraciones calmándose poco a poco. El aire olía a sexo satisfecho, a nosotros. Besé su frente sudada, saboreando la sal. "Eso fue mejor que Pasión Cap 14, mi amor." Rio suave, abrazándome fuerte. "Cada noche contigo lo es, nena. Eres mi pasión eterna."

La luna se asomaba por la ventana, testigo de nuestro afterglow. Me sentía plena, empoderada, como mujer que toma lo que quiere. Mañana sería otro día de rutinas, pero esta noche, en su brazos, sabía que nuestra historia seguía escribiéndose, capítulo a capítulo, con más fuego que nunca.

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a RelatosEroticos.mx.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.