Relatos Prohibidos
Inicio Infidelidad Mi Pasion Ericson Alexander Molano Acordes Sensuales Mi Pasion Ericson Alexander Molano Acordes Sensuales

Mi Pasion Ericson Alexander Molano Acordes Sensuales

6653 palabras

Mi Pasion Ericson Alexander Molano Acordes Sensuales

Tú estás recostada en el sofá de tu departamento en Polanco con las luces tenues y el aire cargado del aroma a jazmín que flota desde el balcón abierto. Es una noche calurosa de verano en la Ciudad de México el zumbido lejano de los coches en Reforma se mezcla con el latido de tu corazón que late un poco más rápido de lo normal. Esperas a Ricardo tu novio de hace dos años ese hombre de ojos café profundos y manos callosas de tanto tocar la guitarra. Neta sabes que cuando llega con su chisme musical algo bueno va a pasar.

La puerta se abre con un clic suave y ahí está él fresco después de su clase de guitarra en la colonia Roma oliendo a jabón y a esa colonia picante que te vuelve loca. Trae su guitarra acústica colgada al hombro y una sonrisa pícara que ilumina la habitación. Chula te dice acercándose con ese paso lento que te hace morderte el labio. Mira lo que aprendí hoy. Es mi pasión de Ericson Alexander Molano busqué los acordes en la net y los practiqué toda la tarde solo pensando en ti.

Te incorporas emocionada porque sabes que Ricardo tiene un don para la música sus dedos se mueven como si acariciaran el alma. Se sienta a tu lado en el sofá cruza las piernas y rasguea las primeras notas. El sonido suave y melódico llena el aire como un susurro caliente en tu oreja.

Mi pasión eres tú mi todo mi razón
canta bajito su voz grave ronca por el deseo contenido mientras sus ojos no se apartan de los tuyos. Sientes un cosquilleo en la piel el calor subiendo por tus muslos como si esos acordes de mi pasión Ericson Alexander Molano fueran hilos invisibles que te atan a él.

El ritmo es lento sensual cada acorde vibra en tu pecho acelerando tu pulso. Hueles su piel sudada ligeramente ese olor masculino que te hace cerrar los ojos e imaginar sus manos en tu cuerpo. Te acercas más tu rodilla roza la suya y sientes el calor que emana de él. Qué chido suena wey murmuras pero tu voz sale entrecortada porque ya sientes esa humedad traicionera entre las piernas. Él sonríe sin dejar de tocar sigue con los acordes que fluyen como un río de deseo.

Acto uno termina cuando deja la guitarra a un lado con un movimiento fluido y te jala hacia él. Sus labios capturan los tuyos en un beso hambriento lenguas danzando con el sabor a menta de su chicle y el dulzor de tu gloss de fresa. Tus manos suben por su pecho firme bajo la playera ajustada sintiendo los músculos tensos el latido acelerado de su corazón que late al ritmo de esos acordes que aún resuenan en tu mente.

En el medio de la noche la tensión sube como la marea. Te pones de pie lo jalas hacia la recámara donde la cama king size con sábanas de algodón egipcio espera iluminada por la luz de la luna que se cuela por las cortinas. Quítate la ropa nena te ordena con voz ronca mientras se saca la playera revelando su torso bronceado marcado por horas en el gym. Obedeces despacio dejando caer tu vestido corto al piso quedando solo en tanga de encaje negro. Él gime mamacita qué ricura y te empuja suavemente contra la cama.

Sus manos expertas como cuando toca la guitarra recorren tu piel desde los hombros bajando por los pechos apretando los pezones que se endurecen al instante. Sientes el roce áspero de sus callos un contraste delicioso con la suavidad de tu piel. Baja la boca lame tu cuello saboreando el sudor salado inhala profundo tu aroma a vainilla y deseo.

Estos acordes me prendieron tanto pensé en ti todo el día
susurra contra tu oreja mientras sus dedos se cuelan bajo la tanga encontrándote ya empapada.

Te arqueas gimiendo sí carnal no pares el placer sube en oleadas mientras él te masajea el clítoris con círculos precisos. Su boca desciende chupa un pezón succiona fuerte haciendo que veas estrellas. El sonido de tus jadeos se mezcla con el tráfico lejano y el zumbido del ventilador. Lo empujas hacia abajo él entiende se arrodilla entre tus piernas abre tus muslos y lame despacio saboreando tu esencia dulce y salada. Qué sabroso estás chula gruñe su lengua danzando como los acordes de esa canción que aún tararea bajito.

Pero quieres más lo jalas arriba te volteas quedando encima de él. Tus manos bajan su zipper liberas su verga dura palpitante gruesa y venosa. La acaricias sintiendo el calor el pulso bajo la piel suave. La lames desde la base hasta la punta probando el sabor salado de su pre-semen. Él gime pinche diosa sus caderas se alzan empujando hacia tu boca. Chupas succionas fuerte tu lengua juega con el glande mientras tus manos masajean sus bolas pesadas.

La intensidad crece sientes tu coño latiendo de necesidad. Te subes a horcajadas lo guías dentro de ti centímetro a centímetro estirándote deliciosamente. Qué rico qué grande jadeas mientras empiezas a moverte cabalgándolo lento al principio luego más rápido. Él agarra tus caderas embiste hacia arriba sus ojos clavados en tus tetas rebotando. El slap slap de piel contra piel llena la habitación el olor a sexo inunda el aire sudor mezclado con feromonas.

Cambian de posición él te pone a cuatro te penetra desde atrás profundo golpeando ese punto que te hace gritar. Sus manos aprietan tu culo nalguean suave así mami cabalga mi verga. Sientes cada vena cada pulsación el roce en tus paredes internas. El orgasmo se acerca como una tormenta tu cuerpo tiembla clavas las uñas en las sábanas me vengo me vengo gritas explotando en espasmos que lo aprietan fuerte.

Él no para sigue embistiendo hasta que gruñe ahí voy chula y se corre dentro de ti chorros calientes que te llenan prolongando tu placer. Colapsan juntos jadeantes sudorosos piel pegada a piel. El afterglow es puro paraíso besos suaves caricias perezosas.

Mi pasión eres tú neta esos acordes de Ericson Alexander Molano me inspiraron para darte todo esto
murmura él riendo mientras te abraza.

Tú sonríes exhausta el cuerpo pesado de placer la mente flotando en nubes. Sientes su semen goteando entre tus piernas un recordatorio cálido pegajoso de su unión. Afuera la ciudad duerme pero en tu cama el fuego de esa pasión sigue ardiendo. Mañana tal vez le pidas que toque de nuevo esos acordes pero esta noche solo existís vosotros dos envueltos en sábanas revueltas y promesas de más noches como esta. El aroma a sexo persiste en el aire un perfume íntimo que sella el momento perfecto.

Contenido Adulto

Este sitio web contiene material explícito y relatos eróticos destinados exclusivamente a adultos. Debes tener al menos 18 años para acceder a RelatosEroticos.mx.

Al ingresar, aceptas nuestros términos de servicio y confirmas que resides en una jurisdicción donde el consumo de este material es legal.