Diario de una Pasión Sinopsis
Querido diario este es mi diario de una pasión sinopsis una forma rápida de capturar lo que me quema por dentro antes de que se desvanezca como humo de cigarro en la noche mexicana. Neta que no aguanto más la necesidad de escribirlo todo porque hoy conocí a él y mi cuerpo ya no me obedece.
Hoy en el bar de la Condesa el aire olía a mezcal ahumado y a jazmines del jardín vecino. Estaba sentada sola con mi chela helada sudando en la mano cuando entró Luis. Alto moreno con esa sonrisa pícara que grita pendejo chulo pero de los buenos. Sus ojos cafés me barrieron de arriba abajo y sentí un cosquilleo en el estómago como mariposas con tequila. Se acercó con paso seguro pidió una copa y me dijo Hola guapa ¿qué hace una reina como tú aquí sola? Su voz grave retumbó en mi pecho y el calor subió por mis muslos. Platicamos de la ciudad de los tacos al pastor y las noches eternas él es diseñador freelance y yo publicista en Polanco neta conectamos como chispas en pólvora.
Me invitó a bailar salsa en la pista improvisada y cuando me tomó de la cintura sus manos grandes y cálidas se hundieron en mi piel a través de la blusa ligera. El ritmo de la música nos pegó cuerpo con cuerpo su pecho duro contra mis tetas y olía a jabón fresco con un toque de sudor masculino que me mareó. Sentí su verga semi-dura rozando mi cadera y ¡órale! mi chucha se mojó al instante. No lo besé aún solo dejé que la tensión creciera como tormenta en el DF antes de la lluvia. Al final de la noche me dejó su número y un beso en la mejilla que quemó como brasa. Ahora en mi depa el espejo refleja mis labios hinchados y pezones duros bajo el camisón. Mañana lo llamo wey esta pasión ya empezó.
Al día siguiente el sol pegaba fuerte en Reforma cuando nos vimos en un cafecito hipster de Roma. Llevaba un vestido corto rojo que se pegaba a mis curvas y él traía jeans ajustados que marcaban todo. Pidió un latte y yo un americano negro amargo como mi deseo. Hablamos de todo y nada sus dedos rozaron los míos al pasarme el azúcar y un escalofrío me recorrió la espalda. Estás bien rica me dijo bajito al oído su aliento caliente oliendo a café y menta. Lo miré fijo y respondí Tú no te quedas atrás carnal. Caminamos por las calles empedradas el viento jugaba con mi falda subiéndola un poco y él no quitaba la vista de mis piernas.
Llegamos a su taller un loft chido en la Juárez con paredes de ladrillo visto y olor a pintura fresca mezclada con su esencia. Me sentó en el sofá de cuero suave y se arrodilló frente a mí besando mis rodillas despacio. Sus labios carnosos subían por mis muslos el roce de su barba incipiente raspando delicioso mi piel sensible. ¿Quieres que pare? preguntó con ojos lujuriosos. Ni madres gemí abriendo las piernas. Metió la cabeza bajo mi vestido su lengua caliente lamió mi tanga empapada saboreando mi jugo salado dulce. El sonido de su chupeteo húmedo llenó el cuarto mis manos enredadas en su pelo negro tirando suave mientras mi clítoris palpitaba bajo sus succiones expertas. Olía a mi excitación almizclada y a su colonia varonil todo mezclado en éxtasis.
Me corrí fuerte arqueando la espalda mis jugos chorreando en su boca él lamió todo sin desperdiciar ni gota. Luego me cargó a la cama king size con sábanas de algodón egipcio frescas contra mi piel ardiente. Se quitó la camisa revelando torso musculoso tatuajes de águilas y calaveras mexicanas que lamí con deleite sabor salado sudoroso. Bajé su zipper liberando su verga gruesa venosa dura como fierro palpitante. La tomé en mi mano suave áspera por las venas el calor irradiando a mi palma. Mámala rica le dije metiéndomela a la boca profunda hasta la garganta su gemido ronco fue música para mis oídos. Chupé sorbiendo el pre-semen salado su mano en mi nuca guiando sin forzar puro ritmo consensual.
Pero no lo dejé acabar ahí lo empujé boca arriba montándolo como amazona. Su verga entró en mi chucha resbaladiza centímetro a centímetro estirándome delicioso el sonido de carne mojada chocando al fondo. Cabalgaba fuerte mis tetas rebotando él las amasaba pellizcando pezones duros enviando rayos de placer a mi útero. Sudábamos juntos el olor a sexo crudo invadiendo el aire sus manos en mis nalgas abriéndolas separando cachetes para ver cómo lo tragaba todo. ¡Más duro cabrón! grité y él embistió desde abajo clavándose profundo tocando mi punto G con cada estocada. El colchón crujía gemidos ahogados en besos salvajes lengua enredada sabor a sexo mutuo.
En el clímax mi visión se nubló estrellas explotando detrás de mis párpados cerrados su verga hinchándose dentro de mí caliente leche espesa llenándome hasta rebosar. Grité su nombre Luis ay sí contrayendo mi coño ordeñándolo todo mientras él rugía como tigre soltando chorros interminminables. Colapsamos jadeantes piel pegajosa corazones latiendo al unísono el aroma de semen y jugos flotando como niebla erótica.
Después nos duchamos juntos agua caliente cayendo en cascada sobre cuerpos exhaustos sus manos jabonosas resbalando por mis curvas yo lavando su verga aún sensible semi-dura. Reímos besos suaves platicando de nada y todo. Esto apenas empieza me dijo secándome con toalla suave su mirada prometiendo más noches locas. Salí de su loft con piernas temblorosas la brisa nocturna de la ciudad refrescando mi piel sonrojada. En el taxi de regreso abrí mi libreta y escribí esta sinopsis de pasión que me tiene enganchada.
Semanas después la cosa escaló a niveles épicos. Nos veíamos casi diario en moteles de paso chidos de Insurgentes o en mi depa cuando mi roommate salía. Una noche en Xochimilco trajinamos en trajinera rentada solos bajo la luna llena el agua negra lamiendo el bote como mi lengua su pito tieso. El gondolero nos dejó privacidad y nos dimos vuelo él comiéndome el culo despacio lengua húmeda caliente en mi ano virgen rozándolo sin entrar puro tease que me volvió loca. Yo lo masturbé lento piel sobre piel el sonido chapoteante del lago mezclándose con nuestros susurros sucios Te voy a romper la madre de gusto puta rica y yo Ven carnal dame todo.
Regresamos a tierra firme y en su carro un Tsuru viejo pero chido nos cogimos en el asiento trasero ventanas empañadas olor a cuero viejo y sexo. Posiciones locas de perrito con mi cara contra el vidrio fresco viéndonos reflejados en el cristal oscuro sus embestidas brutales pero cariñosas sacudiéndome entera. Sentí cada vena de su verga frotando mis paredes internas el placer acumulándose como volcán Popo a punto de estallar. Cuando explotamos juntos mi squirt mojando todo el tapiz él eyaculando dentro pintándome el útero con su semilla fértil.
Pero no todo es puro revolcón hay emoción de por medio. Luis me cuenta de su ex que lo dejó por un gringo y yo de mi novio pendejo que nunca me satisfizo. Nos abrimos el alma mientras follamos lento misionero ojos en ojos susurros de te quiero entre gemidos. Es empoderador sentirme deseada dueña de mi placer sin culpas solo pura conexión mexicana pasional.
Hoy releo estas páginas mi diario de una pasión sinopsis y sonrío porque esta historia no acaba. La tensión sigue latiendo en mi vientre esperando la próxima cita. Su aroma aún en mi piel fantasma el sabor de su beso en mis labios. Esta pasión es vida wey y la vivo a full sin arrepentimientos solo con ganas de más. Fin de esta entrega pero el deseo continúa...