Como Hacer Para Revivir La Pasion Con Mi Pareja
Habían pasado diez años desde que Marco y yo nos casamos en una boda chida en Guadalajara con mariachi y todo el desmadre. Éramos felices neta pero la rutina se nos había metido como un mal de ojo. Él llegaba cansado del trabajo en la constructora yo de la escuela donde daba clases de historia. Cenábamos ver la tele y a la cama sin más. La pasión se había apagado como vela en viento. Una noche mientras él roncaba a mi lado me dio por buscar en el celular.
¿Cómo hacer para revivir la pasión con mi pareja?
Salieron un chingo de tips: sorpresas juegos preliminares masajes y ropa interior que prenda. Sonreí con picardía. Esta noche lo voy a sorprender güey pensé. Al día siguiente compré un conjunto de encaje negro que me hacía ver como diosa azteca tetas firmes culo redondo. Preparé su mole poblano favorito velas de vainilla y puse rancheras suaves de José Alfredo Jiménez para ambientar.
Marco llegó oliendo a sudor y tierra fresca de la obra su camisa ajustada marcando los músculos que aún conservaba de cuando jugaba fut en la uni. Lo vi entrar y mi corazón latió fuerte como tambor en fiesta patronal.
Hola mi amor dijo besándome la mejilla distraído. ¿Qué onda con las velas?
Lo jalé de la mano hacia la mesa. Situate carnal hoy es noche especial. Quiero revivir lo nuestro. Sus ojos se abrieron grandes como platos de pozole. Le serví el mole caliente el aroma picante y dulce llenando el aire. Comimos platicando de chismes del barrio de cuando nos conocimos en una carnita asada. Su mano rozó la mía bajo la mesa y sentí un cosquilleo que subía por mi brazo hasta el pecho.
Después de cenar puse a sonar El Rey bajito y me paré frente a él moviendo las caderas lento como en un antro de los buenos tiempos. ¿Te late? pregunté desabotonando mi blusa despacio. La tela se deslizó revelando el encaje negro mis pezones ya duros asomando. Marco tragó saliva su mirada clavada en mí como si fuera la primera vez.
¡Órale Ana qué chula estás! murmuró poniéndose de pie. Lo empujé suave al sofá. Espera mi rey hoy mando yo. Me senté a horcajadas sobre sus piernas frotándome contra el bulto que crecía en sus jeans. Olía a hombre puro a sudor mezclado con su colonia barata que siempre me ha gustado. Mis manos recorrieron su pecho ancho quitándole la camisa besando cada centímetro de piel salada. Él gemía bajito Qué rico mi amor.
Le desabroché el cinturón saqué su verga gruesa ya tiesa palpitando. La tomé en mi mano suave sintiendo el calor el pulso acelerado. Te extrañé tanto le dije lamiendo la punta probando el sabor salado pre-semen. Él arqueó la espalda Sigue así mamasita. Chupé despacio la cabeza girando la lengua bajando por el tronco hasta las bolas pesadas. El sonido de succión húmeda llenaba la sala mezclado con sus jadeos roncos. Mi panocha se mojaba empapando las panties el calor subiendo por mis muslos.
Me levanté quitándome el resto de la ropa. Él me miró con hambre pura. Ven acá gruñó jalándome. Pero yo lo detuve. No tan rápido pendejo juguetón reí. Lo hice recostarse y empecé un masaje con aceite de coco que compré. Mis manos calientes deslizándose por su espalda ancha hombros tensos piernas musculosas. Olía a coco tropical mezclado con su aroma varonil. Gemía de placer Estás loca Ana pero qué chido.
Volteó y me jaló encima. Nuestros cuerpos desnudos pegándose piel con piel sudorosa. Sus manos grandes amasando mis tetas pellizcando pezones enviando chispas directo a mi clítoris. Besos profundos lenguas enredadas sabor a mole y deseo. Bajó a mamar mis chichis chupando fuerte dejando marcas rojas. Yo arqueé la espalda gimiendo ¡Ay sí Marco más! Su boca bajó por mi vientre lamiendo el ombligo hasta mi monte de Venus depilado suave.
Separó mis piernas con ternura inhalando profundo Hueles delicioso mi reina. Su lengua tocó mi clítoris hinchado lamiendo círculos lentos. Sentí el calor húmedo de su boca el roce áspero de su barba en mis labios mayores. Metió dos dedos gruesos curvándolos tocando ese punto que me hace ver estrellas. ¡No pares carnal! grité mis caderas moviéndose solas follándome su mano. El jugo corría por mis muslos sonido chapoteante obsceno. El orgasmo llegó como ola del Pacífico temblando entera gritando su nombre.
Él se levantó verga dura como fierro ojos en llamas. Ahora sí te voy a clavar dijo. Me puso en cuatro en el sofá su cuerpo cubriéndome por detrás. La cabeza de su verga rozó mi entrada mojada empujando despacio. Sentí el estiramiento delicioso llenándome por completo. ¡Qué rica panocha tienes! jadeó embistiéndome fuerte palmadas en mi culo resonando. Yo empujaba hacia atrás Más duro mi amor fóllame como antes. Sudor goteando olores intensos de sexo pieles chocando slap slap slap. Cambiamos él debajo yo cabalgándolo rebotando tetas saltando manos en su pecho. Sus dedos en mi clítoris acelerando todo.
El clímax nos golpeó juntos. Él gruñó Me vengo Ana! llenándome con chorros calientes yo convulsionando ordeñándolo hasta la última gota. Colapsamos jadeantes cuerpos entrelazados corazones latiendo al unísono.
Después nos bañamos juntos agua caliente cayendo masajes suaves besos tiernos. Gracias por esto murmuró secándome el cabello. La pasamos chido ¿verdad?
En la cama acurrucados piel tibia contra piel pensé Así se hace para revivir la pasión con mi pareja. No fue magia solo ganas de sentirnos vivos de nuevo. Mañana será otro día pero esta noche nos unió más que nunca. Su mano en mi cintura respiración calmada y yo sonriendo en la oscuridad sabiendo que el fuego sigue ardiendo.